A las puertas de una pequeña posada, fueron llegando poco a poco varios transeúntes que un día decidieron instalarse.
Su regenta se encontraba muy triste y sola pues recientemente había perdido a dos huéspedes muy importantes, y todas las habitaciones se habían quedado vacías.
Según fueron acomodándose, intentaron ayudar a la posadera, y uno a uno, fue agradeciéndoles toda su amabilidad, comprensión, cariño y apoyo.
Pero en el atardecer de un día, decidió reunirles a todos en una de las estancias, para agradecerles toda la ayuda prestada, tanto dentro de la posada como fuera de ella.
Y así, esculpió sus nombres en la entrada, para que el que llegara supiera quién abrigaba y resguardaba la morada.

Devious Comments
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Dame una sonrisa de complicidad y toda tu vida se detendrá.
Nada será lo mismo, nada será igual, ya sabes...
Feo, fuerte y formal.
J.M. Sanz / Carlos Segarra
Cuidate
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Si observas con detenimiento la realidad, terminaras viendo los pixeles.
Ais, y en momentos así me pregunto lo que me gustaría vivir en una de esas tabernas de un país nórdico, en una é
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"All I ever had is songs of Freedom"
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Todo ser cree ser todo, pero el todo es nada.
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La melodía que nos une tiene el ritmo del latido de nuestros corazones.
Me alegro de que te haya gustado.^^
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La melodía que nos une tiene el ritmo del latido de nuestros corazones.
Que me alegro que sigas por mi posada y de que sigas acompañando tus dibujos con tu gran humor, gracias por sacarme esas pequeñas sonrisas, que aunque leves, sonrisas son, y me hacen falta.
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La melodía que nos une tiene el ritmo del latido de nuestros corazones.
Claro que hay chimenea, gracias por cortar la leña Javier, porque mi posada necesita resguardarse del níveo viento que hay fuera donde se quedaron los dos huéspedes que se marcharon.
Gracias por tus comentarios metafóricos, son de una gran ayuda.
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La melodía que nos une tiene el ritmo del latido de nuestros corazones.
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